Todo lo que ella se pone es tendencia. Y cada vez que Juliana Awada destaca un lugar y lo comparte en su cuenta en Instagram, es como si compartiera la fórmula de su estilo: simple y chic.
Así es el rincón de decoración en París que Juliana Awada mostró a sus seguidores como parte de su álbum de viaje “de trabajo y familia” -escrito por ella misma en el post- por Europa.
Juliana Awada tiene estilo y, como sus looks aceptan su aplicación real, sus elecciones deco también inspiran y ofrecen tips para copiar y aplicar en nuestra casa.
Simple, vintage y elegante: el café de París elegido por Juliana Awada

Lo que Juliana Awada compartió en su cuenta que tiene más de 2 millones de seguidores es la postal de un encantador café parisino.
Junto con Carla Vitale, creadora de la marca Cecé Piumé (@ce.ce_piume), vimos -y analizamos- cada detalle y más allá.
“La escena habla de una fusión entre lo íntimo y lo social. Y entre líneas la escena evoca algo más emocional y simbólico”, apunta la experta en decoración, también Magister en Psicología, Lic. en Terapia Ocupacional.
En el spot deco parisino de Juliana Awada hay una mesa redonda, y sobre ella un mantel en color blanco/off-white, vajilla de diseño antiguo y un pequeño arreglo de flores frescas.
La importancia del color azul en la decoración: calma y pertenencia

“El diseño azul de las piezas cerámicas dialoga con los almohadones tapizados en toile de Jouy, un clásico francés que, más allá de la estética, despierta reminiscencias de otros tiempos: los veranos en casas de abuelos, las sobremesas largas y la pausa”, describe Carla.
Definitivamente, la imagen refleja la idea de encuentro, de unidad y de “refugio”.
Para la creadora de su propia firma deco a la que presenta “muebles únicos y deco sensible” señala que el uso del color azul no es casual. Al contrario, se trata de una tonalidad clave que define el espíritu de un ambiente. Así es el color azul.
“Desde la psicología del color, el azul es el tono de la calma, la introspección y la estabilidad emocional. En momentos de cambio, incertidumbre o sobrecarga, muchas veces recurrimos inconscientemente a espacios o estéticas que nos devuelvan esa sensación de paz y pertenencia”.
Y agrega: “Lo estético no siempre es superficial. Muchas veces, es medicina para el alma… Y cuando la vida se desordena, buscamos inconscientemente ´ordenar´ fuera lo que por dentro cuesta nombrar”.
Las líneas curvas: la decoración que “abraza”

Alrededor de la mesa redonda con mantel y vajilla vintage, en el rincón deco de Juliana Awada en París se destaca un sillón de madera con brazos redondeados, de líneas curvas, sólido y “envolvente”.
“Esa madera visible, sin esconder su materialidad, habla de lo duradero, de lo que acompaña. Y la curva, desde lo simbólico, remite a lo materno, a lo que abraza, a lo que suaviza los bordes de la vida”, apunta Carla Vitale sobre un rasgo de la decoración que es tendencia: el estilo curvy, una de las tendencias de decoración 2025.
“El diseño responde a una necesidad profunda de contención, y refugio emocional. Nos invita a quedarnos, a apoyarnos, a confiar. No es un mueble cualquiera: es un soporte emocional”.
Juliana Awada: una influencer del lujo silencioso

Como influencer de estilo, Juliana Awada siempre se identificó con lo simple y elegante, “la armonía visual, el orden, lo natural, lo artesanal, lo simple y a la vez sofisticado”.
Y tanto sus outfits como la estética de sus espacios de referencia -San Martín de los Andes o Bahía Bustamante- comunican equilibrio, bienestar y belleza serena. O, en términos de tendencias de interiorismo, “lujo silencioso”.
Del otro lado del sillón de madera, Juliana registró el perfil de dos sillas de hierro forjado para completar la idílica escenografía de una mesa en París, sobre piso de piedra y el verde natural alrededor.
Materiales nobles y texturas reconocibles: madera, hierro y lino. Son los ítems clave para replicar un rincón similar en nuestro hogar.
“Esta imagen no solo muestra un momento: lo crea. Y lo que crea no es solo belleza, sino una emoción compartida”, concluye la interpretación del rincón deco que enamoró a Juliana Awada en París.
“Una invitación silenciosa a detenernos, respirar y reconectar. Un ´hablar sin hablar ´que nos recuerda que los espacios también cuidan, abrazan y hablan de nuestros gustos y valores”.

